
Argentina se ubica tercera en la región en disponibilidad de datos educativos
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Argentina obtuvo un puntaje de 0,67 en el Índice de Disponibilidad de Datos Educativos (Idde), ubicándose en el tercer lugar entre once países de América Latina analizados, según un informe elaborado por la organización Argentinos por la Educación. El país quedó por detrás de Chile (0,95) y Uruguay (0,72), aunque por encima de Brasil (0,60) y de otros siete países de la región.
Los datos surgen del informe “Índice de disponibilidad de datos educativos: acceso a la información en países de América Latina”, elaborado por investigadores de distintas instituciones académicas y especialistas de Argentinos por la Educación. El estudio fue realizado por Juan Suasnábar (Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires / Universidad Pedagógica Nacional- Unicen/Unipe), Nancy Montes (Flacso), junto a María Sol Alzú, Martín Nistal y Lucía Vallejo.
El índice compara el nivel de desarrollo y apertura de los sistemas de información educativa en la región a partir de tres tipos de datos: relevamientos escolares, evaluaciones nacionales de aprendizaje y registros nominales o individuales de ausentismo estudiantil.
Cada una de estas dimensiones se analiza según tres criterios: cobertura, frecuencia de actualización y transparencia en la publicación de la información. La fórmula utiliza una escala que va de 0 (ausencia total de información) a 1 (máximo nivel de apertura) y el resultado final surge del promedio de nueve variables, que combinan las tres dimensiones con los tres componentes.
Los resultados evidencian importantes diferencias entre los países analizados. Chile lidera el índice con 0,95, con altos niveles de cobertura y apertura de datos. La brecha de 0,3 puntos respecto de Argentina implica que el sistema de información educativo chileno es un 42% más desarrollado que el argentino. Uruguay, con 0,72, ocupa el segundo lugar.
Detrás de Argentina aparecen Brasil (0,60), Ecuador (0,57), Colombia (0,55) y Perú (0,51). Luego figuran Paraguay (0,19), Bolivia (0,18) y México (0,09), que presentan los niveles más bajos de disponibilidad de información educativa. Venezuela, en tanto, no cuenta con datos públicos en las dimensiones analizadas y obtiene un Idde de 0.
El desempeño argentino se explica principalmente por la disponibilidad de datos de relevamientos escolares -centrados en aspectos estructurales como matrícula, cargos y establecimientos- dimensión en la que el país alcanza uno de los puntajes más altos de la región, con 0,84. En cambio, obtiene valores más moderados en evaluaciones estandarizadas (0,67) y en datos nominales sobre ausentismo (0,49), un tipo de información que solo está disponible públicamente en cuatro países: Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.
En cuanto a los componentes del índice, Argentina muestra un desempeño equilibrado: 0,72 en cobertura, 0,64 en frecuencia de actualización y 0,64 en transparencia. La principal fortaleza se vincula con la amplitud de la cobertura de la información que produce el sistema educativo. Sin embargo, el informe advierte que el principal desafío está en mejorar la transparencia, especialmente en comparación con Chile.
El documento también destaca que algunas jurisdicciones registran información sobre ausentismo estudiantil con frecuencia diaria, lo que representa un avance en términos de periodicidad de los datos. No obstante, la cobertura todavía es limitada, ya que el sistema no incluye a todas las provincias ni a todas las escuelas, y la información disponible públicamente se difunde únicamente en informes agregados.
Analía Jaimovich, directora de Estudios y Asistencia Técnica en la organización regional SUMMA, señaló que el informe pone el foco en un aspecto clave para el diseño de políticas educativas basadas en evidencia en América Latina. Según explicó, contar con datos nominales de ausentismo y matrícula permite hacer un seguimiento detallado de las trayectorias educativas de los estudiantes, algo fundamental para diseñar estrategias destinadas a protegerlas.
En ese sentido, mencionó como ejemplo el sistema de protección de trayectorias educativas desarrollado en Chile, que permite monitorear los recorridos escolares gracias a la disponibilidad de datos individuales.
Por su parte, Nancy Montes, investigadora de Flacso y coautora del informe, sostuvo que el Idde permite visualizar de manera sintética los logros, el estado actual y los desafíos que enfrentan los países de la región en relación con la producción y disponibilidad de datos educativos. Además, remarcó que el análisis evidencia una fuerte heterogeneidad entre los países y que ninguno alcanza aún una situación óptima, mientras que cuatro presentan déficits importantes.
Juan Suasnábar, docente e investigador de la Unicen y coordinador del Observatorio Educativo y Social de la Unipe, advirtió que los sistemas educativos atraviesan una transformación profunda en la forma de producir, almacenar, gestionar y utilizar información. En ese marco, el desarrollo de registros nominales, las plataformas digitales de enseñanza y la digitalización de los procesos administrativos generan datos de manera permanente sobre lo que ocurre en las escuelas. Sin embargo, este proceso avanza a ritmos desiguales entre países, reproduciendo muchas de las desigualdades estructurales presentes en los sistemas educativos de la región.
Los autores del informe coinciden en que contar con sistemas de información educativa sólidos y accesibles resulta clave para mejorar las políticas públicas. La disponibilidad de datos no solo orienta la toma de decisiones gubernamentales, sino que también es valiosa para escuelas, familias, investigadores y organizaciones de la sociedad civil.
En esa línea, la especialista Lilia Toranzos, docente e investigadora de la Unipe, destacó que el Idde permite comparar países, analizar dimensiones específicas del sistema de información educativa y ordenar el debate sobre este tema en Argentina. También señaló que el índice abre la posibilidad de identificar logros y desafíos pendientes, especialmente en cuestiones como la gobernanza de la información, la construcción federal de un sistema integral y la promoción del uso de datos en distintos niveles del sistema educativo.
Finalmente, Juan Cruz Perusia, investigador principal de Educación del Cippec, señaló que en Argentina la legislación vigente establece restricciones para publicar resultados de evaluaciones a nivel de escuela con el objetivo de evitar procesos de estigmatización. No obstante, planteó que la experiencia internacional muestra que es posible difundir información a ese nivel resguardando a estudiantes, docentes e instituciones, al tiempo que se fortalece la investigación, el análisis independiente y el uso de evidencia por parte de escuelas, gobiernos y familias.